Diente de león

¿Quién no conoce el diente de león? Esta planta muy común ha sido consumida en ensaladas durante siglos. En fitoterapia, sus hojas se utilizan en infusión como diurético, y su raíz para aliviar los problemas digestivos sin gravedad. Sin embargo, su uso se basa únicamente en la experiencia acumulada a lo largo de los años: no se han realizado estudios clínicos serios sobre esta planta tan conocida.

Origen y usos del diente de león

El diente de león (Taraxacum officinale, también conocido como «diente de león», «lechuga de perro», «ensalada de gachas» o «mojador de camas») es una planta común de pradera y pendiente. Su flor amarilla es muy conocida y su fruto ha aparecido desde hace tiempo en la portada de un famoso diccionario. En la fitoterapia se utilizan las hojas (cosechadas en primavera) y las raíces de las plantas de más de dos años (cosechadas en otoño).

Las hojas secas de diente de león se ofrecen como diurético (para ayudar a los riñones a eliminar el agua) en las infecciones del tracto urinario y los cálculos renales. Su raíz se utiliza como colerético (para estimular la secreción de bilis por el hígado) y colagogo (para favorecer el vaciado de la vesícula biliar) en caso de digestión difícil.

También se propone el diente de león para tratar el estreñimiento, la artritis (reumatismo), aumentar el apetito y mejorar el cutis promoviendo la eliminación de toxinas. La raíz seca y tostada se ha utilizado durante mucho tiempo como sustituto del café, y el vino de la flor de diente de león se consideraba un tónico general.

¿Cómo funciona el diente de león?

El mecanismo de acción del diente de león está mal identificado. Su efecto diurético se debe a la presencia de flavonoides y sales de potasio en grandes cantidades. En caso de una infección urinaria, el aumento del volumen de orina (incluso si se bebe más) lava el tracto urinario e impide en parte que las bacterias se adhieran a las paredes del mismo. Cuando se es propenso a los cálculos renales, fuera del período de crisis, el aumento del volumen de orina permite eliminar las sustancias (calcio, oxalatos, ácido úrico, cistina) responsables de los cálculos antes de que éstos formen cristales.

La raíz del diente de león contiene taraxacina (una mezcla de sustancias amargas de la familia de la lactona y el triterpeno), esteroles como el sitosterol o el taraxasterol, cumarinas (sustancias anticoagulantes) y grandes cantidades de inulina, una sustancia de la familia del mucílago.

¿Qué tan efectivo es el diente de león?

Aunque la actividad diurética, colagoga y colerética del diente de león ha sido confirmada científicamente en animales, ningún estudio clínico ha demostrado su eficacia en los seres humanos.

Más allá de sus posibles efectos terapéuticos, el diente de león es rico en sales minerales como el hierro, el calcio, el cobre, el sílice y el manganeso, así como en inulina, que favorece la proliferación de la flora intestinal (es una de las sustancias llamadas «prebióticas»). Su riqueza en potasio limita la pérdida de orina, lo que es común con los diuréticos.

Lo que piensan las autoridades sanitarias

La Agencia Europea de Medicamentos considera que el uso de las hojas y la raíz del diente de león «para aumentar el volumen de orina en caso de problemas urinarios» y el de la raíz «para aliviar trastornos digestivos menores», como se ha establecido tradicionalmente. Se aconseja no usarlo durante más de dos semanas y en niños menores de doce años.

La Organización Mundial de la Salud considera que el diente de león se utiliza tradicionalmente «para estimular la producción de orina, facilitar la secreción y eliminación de la bilis, aumentar el apetito y aliviar la digestión difícil».

La Comisión E del Ministerio de Salud de Alemania reconoce el uso tradicional de las hojas de diente de león como diurético, y el de la raíz de diente de león «en la pérdida de apetito y trastornos digestivos menores».

La Cooperación Científica Europea en Fitoterapia reconoce el uso tradicional de las hojas de diente de león como diurético «para prevenir los ataques de cálculos urinarios y aliviar el reumatismo», y el de la raíz de diente de león «para restablecer las funciones hepáticas y biliares, en la dispepsia (digestión difícil) y para luchar contra la pérdida de apetito».

¿Cómo se usa el diente de león?

Formas y dosis de diente de león

El diente de león se presenta en forma de plantas secas, cápsulas que contienen polvo de plantas secas o extractos líquidos. La planta seca puede utilizarse como infusión (4 a 10 g de hojas secas en 150 ml de agua hirviendo, tres veces al día) o como decocción (1 a 4 g de raíces secas en 150 ml de agua hirviendo, tres veces al día). La ingesta de diente de león debe ir acompañada del consumo de al menos dos litros de agua por día.

Contraindicaciones para el diente de león

Las personas con problemas hepáticos, obstrucción del tracto biliar o cálculos, obstrucción intestinal o úlceras duodenales no deben tomar el diente de león.

En caso de un ataque de cálculos urinarios (cólico renal), es mejor evitar tomar diente de león y resistir la tentación de beber más. De hecho, si hay una obstrucción del tracto urinario, la ingesta de líquidos o diuréticos provocará un aumento de la presión aguas arriba del cálculo y provocará un dolor intenso.

Las personas con insuficiencia renal o problemas cardíacos deben consultar a su médico antes de tomar el diente de león. Por último, las personas alérgicas a las plantas de la familia de las Asteráceas (manzanilla, margarita, etc.) pueden ser alérgicas al diente de león.

Efectos secundarios y sobredosis de diente de león

Tomar diente de león puede causar acidez estomacal (debido a la taraxacina), náuseas, inflamación de los conductos biliares o exceso de potasio en la sangre (por ejemplo, en personas con insuficiencia renal o cardíaca, o diabetes no controlada). El látex del diente de león fresco (savia) puede causar alergias en la piel.

En las personas con diabetes, las posibles propiedades hipoglucémicas (que reducen la cantidad de glucosa en la sangre) del diente de león podrían desequilibrar el tratamiento.

Interacciones del diente de león con otras sustancias

Debido a las sustancias que contiene, el diente de león puede interactuar con varias familias de medicamentos: diuréticos, medicamentos para la diabetes y la enfermedad de reflujo gastroesofágico (acidez), anticoagulantes y medicamentos que contienen litio (para el trastorno bipolar). Por lo tanto, se requiere vigilancia.

Diente de león, embarazo y lactancia

Debido a la falta de información sobre los efectos del diente de león durante el embarazo y la lactancia, su uso con fines terapéuticos está contraindicado en las mujeres embarazadas y lactantes.

Diente de león en los niños

No se recomienda el uso del diente de león para niños menores de 12 años.

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